No cabe duda de que el otoño, con la vendimia, es la época del año en el que las bodegas concentran una actividad frenética. Pero en el mundo del vino, cada estación tiene su importancia y lo que se hace en cada de una de ellas es crucial para seguir manteniendo la calidad de los vinos que nacen tras cada cosecha.

En CVNE ya estamos inmersos en las laboras propias de la primavera. Puede parecer una época tranquila; pero en el campo, se llevan a cabo labores de mantenimiento de los viñedos muy importantes. Por un lado, ya está en marcha la “poda en verde”. Este proceso consiste en eliminar los brotes que no son fructíferos o que no salen en la posición correcta en cada vid. De esta forma, hacemos que cada planta se “concentre” en los brotes “buenos” y éstos cuenten con toda su fuerza.
También en esta época es fundamental cuidar los viñedos con tratamientos fitosanitarios especializados con el fin de evitar cualquier posible plaga que pudiera afectar a la uva.
Y por último, y no menos importante, en esta estación las tareas de mantenimiento general se llevan a cabo de manera ininterrumpida. Los tractores recorren los viñedos para mantener los terrenos en perfecto estado y así aprovechar, por ejemplo, el agua de las lluvias e impedir que éstas causen algún desperfecto o aneguen algunas zonas.
Como veis, la primavera ha llegado a CVNE con toda su fuerza y en el campo trabajamos a buen ritmo con la ilusión puesta en que la próxima cosecha resulte también excelente.

 

Comparte