CVNE se convierte en la primera bodega en España en conseguir la doble huella ambiental

El cambio climático es un problema que nos afecta a todos y a la vez, del que todos somos responsables. Por ello, la bodega CVNE hace ya diez años comenzó a dar los primeros pasos para convertirse en una bodega respetuosa con el Medio Ambiente tanto en sus procesos como en sus productos.

Desde entonces ha llevado a cabo una serie de acciones dentro de su Plan Ecofriendly, que le han permitido ponerse a la cabeza en materia medioambiental en el mundo del vino. La última ha sido calcular tanto la huella de carbono como la huella hídrica de su Cune Crianza, lo que le convierte en la primera bodega en conseguir la doble huella ambiental en España.

Esta doble huella sirve para determinar con exactitud el consumo de energía de la bodega en sus procesos productivos y poder tomar las medidas más adecuadas para reducirlo. Y es que para reducir, el primer paso es medir, y la herramienta adecuada en este caso es la huella de carbono, que define la cantidad de CO2 que se emite para llevar a cabo una actividad o producto, como en este caso es el Cune Crianza. De este análisis, se desprende que la fase con mayor impacto sobre el cambio climático es la de envasado y preparación de producto, principalmente por la producción de vidrio, y la elaboración y transporte de barricas. Por tanto, la concienciación de los proveedores responsables de estas áreas es clave a la hora de reducir el impacto medioambiental del producto final.

En el caso de la huella hídrica se mide el volumen de agua dulce usada para producir el producto, medido a lo largo de la cadena de suministro. La conclusión de este estudio es que CVNE con la mitad de uso de agua que la media nacional es capaz de producir la uva necesaria para la elaboración del vino, gracias a la gestión eficiente de las prácticas agronómicas de CVNE, siempre adaptadas a las condiciones tanto climatológicas como edafológicas de las superficies de cultivo. La estimación es que la viticultura llevada a cabo por la bodega supone en términos de ahorro un total de 1.000 litros de agua por cada litro de Cune Crianza, respecto a otros vinos similares españoles. Cabe destacar también el mayor control y rendimiento del agua de la bodega durante la fase de vinificación, gracias al establecimiento de  la planta de tratamiento en la bodega Viña Real.

Este proyecto ha contado con  la participación de la consultoría Idom y CO2 Consulting y la entidad que ha otorgado las certificaciones, Det Norske Veritas Business Assurance. Ambas certificaciones se suman a las de las normas ISO 9001, que reconoce la gestión de la calidad, e ISO 14001, de gestión medioambiental, con las que ya cuenta la bodega.

El Plan Ecofriendly
Además de obtener la doble huella ambiental, la bodega ha llevado a cabo una serie de acciones dentro de su Plan Ecofriendly para cuidar el Medio Ambiente. Así, la bodega ha reducido el peso de sus botellas en casi un 20%. Además, el cartón que usa para las cajas de vino está producido con material totalmente reciclado y las tintas son también respetuosas con el Medio Ambiente. Los tapones que utilizan son de corcho, una materia natural cuyo uso protege los bosques de alcornoques. En cuanto a los viñedos, cuida de más de 545 hectáreas, lo que repercute positivamente en la conservación de los ecosistemas y absorción de CO2. Y el uso de la gravedad para la vinificación elude el uso de bombas en todo el proceso, e implica un ahorro de consumo eléctrico.

El objetivo ahora es reducir su impacto medioambiental en un 10% de cara a los próximos 5 años. Para alcanzar ese objetivo, CVNE continuará con su Plan Ecofriendly que contempla el aprovechamiento y reutilización de recursos en la bodega, la mejora de los materiales y fomentar la concienciación de los proveedores.

You are here: Vivir CVNE Vivir CVNE CVNE se convierte en la primera bodega en España en conseguir la doble huella ambiental